Chat Gpt Te Esta Robando

Escrito el

por

ChatGPT puede ordenar estratégicamente, puede desglosar, puede analizar lo que le escribes e interpretar con base en lo que ya existe.

Pero ChatGPT no puede verte.

No puede leer tus gestos ni tus silencios, no puede interpretar la mirada con la que hablas, ni mucho menos la mirada con la que callas.

ChatGPT no escucha la voz quebrada con la que hablas mientras atraviesas la historia que cuentas. No ve cómo tuerces la boca. Ni se da cuenta de que, por un instante, levantas la vista al cielo.

ChatGPT responde, pero no te habla.

No puede de la nada, o en medio de una conversación, contarte una experiencia que le pasó, como lo hace tu amiga o tu hermana cuando se acercan a ti y sin haberlo planeado, te revelan la sabiduría de una experiencia vivida en carne propia.

Las personas sentimos, más allá de la lógica. Más allá de lo que podemos explicar. A veces tu hermana o tu amiga simplemente sienten que hay algo que deben compartir contigo. Mientras tú, asombrada en silencio, escuchas. No sabes por qué te lo cuentan en ese preciso momento. Parecen haber escuchado tu silencio. Y aunque no lo dices en voz alta porque estás procesando el momento, agradeces lo historia que te confían.

Te ves reflejada en su historia.

Sin ellas saberlo y sin tú esperarlo, en un instante sincero, te han salvado la vida.

ChatGPT no abraza, no siente, no conoce nada nuevo. Recicla lo ya dicho, no crea conocimiento y mucho menos sabiduría.

ChatGPT no ayuda. No te ayuda cuando se ofrece a escribir por ti, a crear por ti o a pensar por ti. Te roba, te arrebata tu don.

No ayuda cuando te hace creer que te acompaña. Te roba, te arrebata la posibilidad de formar un vínculo genuino y deteriora cualquier posibilidad de crear una comunidad real.

Volvamos a hablar entre humanos, seamos comunidad.

Suscríbete aquí para recibir mis cartas turquesa

Etiquetas

Categorías

Deja un comentario